El nombre original de esta receta es Polbo á feira, que traducido literalmente significa “Pulpo de feria”. Esto es debido a que en Galicia es tradicional realizar ferias y romerías donde se elabora este alimento con pulpo recién recogido del mar, que se ablanda golpeándolo contra una pared de piedra. Como nota curiosa los mejores Polbo á feira no los encontrarás en las zonas costeras sino en el interior, en lugares como Ourense o Lugo, donde cada año se celebra la famosa romería de Carballiño.
La preparación tradicional utiliza ollas de cobre que según cuentan le da un sabor especial a este plato. Además, se suele reutilizar el agua donde se ha cocido el pulpo (llamada agua pulpeira) para cocinar nuevos ejemplares, de forma que no perderá nada de sabor. Así es como se hace en las ferias de Galicia, aunque claro, en casa tendrás que utilizar una olla normal de las de toda la vida. No te preocupes, también te quedará tierno y riquísimo.
Y desmontemos un mito: no es necesario que le des una paliza al pulpo, ya que congelándolo previamente conseguiremos el mismo resultado: romper las fibras, aunque en este caso por la dilatación del agua. Solo ten en cuenta que la noche antes de realizar esta receta debes sacarlo para que se descongele a temperatura ambiente. Si hace mucho calor puedes meterlo en la nevera.
Es habitual que este plato esté acompañado por patatas cocidas en su piel o cachelos, que podemos hervir en la misma agua donde hemos cocinado el pulpo. ¿Cuánto tiempo? Eso depende de su tamaño, aunque en 12-15 minutos estarán listas en la mayoría de los casos. Piensa que si están demasiado hechas se desmoronarán con mucha facilidad. Una vez que están listas las cortamos en rodajas o trozos y las colocamos en la base del plato, situando el pulpo encima para crear un contraste y añadir nuevos sabores a la receta.
En cuanto a la presentación, el Pulpo a la gallega o Polbo á feira se sirve en platos o bandejas de madera. Además de darle un toque único y tradicional a este plato, la madera sirve para absorber mejor cualquier resto de líquido que suelte el pulpo. Este manjar se debe tomar caliente, por lo que es indispensable servir inmediatamente tras haber finalizado su preparación.